Articulo de : Félix Guerra 

 PREGUNTA UNO) ¿Qué opciones para Cuba ahora? ¿En la encrucijada qué ruta tomar?

 

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El curso de los acontecimiento nacionales y mundiales, dejan ver con cierta claridad algunas de las opciones para Cuba en esta bifurcación de senderos.

PRIMERA) Puesta al día por la visita del mandatario Chino, Hu Jintao, a Cuba, sería un “socialismo a lo chino.” 

El socialismo chino ofreció reciente al mundo una disertación de desarrollo con las Olimpiadas de Beijín: grandes edificios, enormes ciudades, infinidad de luminarias, multitudes sosegadas y sonrientes de espectadores, aluvión de medallas de oro, plata y bronce, diseños innovadores de las instalaciones deportivas, que incluso llegaron al rango de lo espectacular, y un arte de alto quilates para las galas, tanto en la inauguración como en la clausura.

SEGUNDA) El tránsito largo o regresión rampante al capitalismo, al estilo soviético y del antiguo Campo socialista.

Ocurriría luego de un colapso o transición, por cualquier vía, desplome de la ralentizada economía,  o conmociones políticas por levantamiento de las restricciones y/o del bloqueo.

Aprovechando las debilidades y coyunturas actuales, también por una hábil labor de socava del nuevo gobierno de USA, que se inaugura con renovado rostro que esperanza a buena parte de la humanidad. Y además a muchos cubanos.

TERCERA) Empujar al socialismo cubano hacia adelante. Sin vacilaciones y con mesura, inteligencia e imaginación.

De la propiedad estatal monopólica, pasar a un socialismo de verdadera pertenencia social.  Socialismo escudo de la independencia y la soberanía.

Un socialismo democrático y participativo, tanto para la propiedad de los medios de producción, las decisiones de Gobierno y Estado, la distribución de las riquezas producidas, como para la reproducción de la vida espiritual basada en sus tradiciones históricas y las más diversas y genuinas influencia que nos llegan de todas las latitudes.

Se sumarían el debate abierto, prensa analítica y crítica, diversidad de concepciones de tendencias socialistas, libertad para la emisión de conceptos y organización de instituciones que garanticen los derechos y tendencias de la ciudadanía, el individuo y diferentes minorías y sectores de la población.

El énfasis, por tanto, sería dual: en la producción de bienes materiales, para satisfacer viejas y nuevas necesidades y apetencias, y la estimulación sin límites de cultura, deporte, ciencia y  tecnología más avanzados. En particular las que no entren en ardua contradicción con la naturaleza y los propios intereses humanos.

CUARTA) Otra opción, más o menos hipotética, podría ser una invasión u ocupación, estilo Irak, aunque hoy se hace algo más remota con el cambio de gobierno y política en USA.

Además, la variante demostró sus MUCHOS lados vulnerables, pues el costo humano, militar, económico, de prestigio, autoridad e imagen tendría, como tiene en el Medio Oriente, enormes consecuencia para el agresor y el propio sistema capitalista. Entre las “burbujas” invisibles todavía de la crisis neoliberal capitalista de USA y el mundo, que aflora inevitablemente, se incluyen los crecientes presupuestos de guerras tremendamente sofisticas y encarecidas. 

LA ESTRATEGIA DE MARTI

El camino y estrategia que eligió Martí en el siglo XIX, con origen en las ideas del Padre Félix Varela, fue el de la Independencia de Cuba. Y no la del Partido Único, que crea segregación, apoliticismo, parcialidades, autoritarismo, NO militantismo y falta de cohesión y unidad (ver I y II partes de la Balada del Poder, publicados recientes en Kaos en la Red por este autor).

De las opciones descritas brevemente antes, la que conduce al Independentismo renovador, creo, es el del socialismo integral y humanista, opción TRES,  que enrola al conjunto de la población, sin exclusiones posibles, por las formas de propiedad de los medios de producción, así como por las de distribución, más igual aunque sin igualitarismos ni favoritismos.

El método de excluir o discriminar a productores por sus creencias religiosas, políticas u otras, demostró su incapacidad económica y conducen a la división en el seno de la sociedad. Producir y pensar, de una u otra forma, no debe mezclarse, y forma parte de los derechos de subsistencia del ser humano.

Sería un socialismo en realidad con colosales posibilidades de irreversibilidad, es decir, de NO volver atrás, y  además de constante perfectibilidad.

La irreversibilidad vendría de la concepción martiana de TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS, o sea, enrolar a la totalidad de los individuos y la sociedad en los procesos de transformación, tanto productiva como espiritual.

De forma activa y palpable vincular la prosperidad individual y familiar, y la de los colectivos trabajadores, a las actividades creativas y laborales.

Ese mecanismo unitivo correría a cargo de la forma de propiedad social (individual, colectiva, cooperativizada, privada, en usufructo, mixta, cogestionaria, autogestionada, estatal, así como cualquier otra que surja al calor de la construcción).

La perfectibilidad ininterrumpida vendría por el lado de los debates y análisis profundos y oportunos, democráticos, y la mediación desprejuiciada y no autoritaria de las  instituciones políticas y sindicales, comunitarias, de consejos obreros y colectivos laborales, administraciones, gobiernos municipales, provinciales y del Estado.

Ese núcleo sería expresión del trabajo conjunto social. Se ejercerían exentas de burocracia y corrupciones (mecanismos democráticos de elección y revocación mediante), y con un énfasis crítico y creador, las correcciones constantes de estilos, métodos, planes y proyecciones. 

La situación actual de la Isla de Cuba, resulta inédita en los anales de nuestra Historia. Nadie debe ni puede quedar excluido del debate. La decisión, por trascendental, nos envuelve de forma indivisa. Tolerancia y admisión son, cuando menos, una obligación de la sociedad. Y en su esencia es socialista. Cada voz agregada es una garantía de consenso y éxitos futuros.

Y cada exclusión una decisión restada. La exclusión es antisocialista. Las restas, durante cincuenta años demostraron que la Unidad así se torna frágil y cruenta. Un llamado a la  Unidad desesperada, “ahora más nunca”, mina los cimientos de la sociedad y la labor creadora acumulada.

POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA

Noviembre 24 de 2008